Siempre viene a mi memoria un payaso argentino que actuó hace tiempo en una plaza de Caracas. No recuerdo su nombre, ni su acto. Lo que si no logro olvidar es que luego de una hora más o menos de espectáculo, volteó. No le había dado la espalda nunca al público. Pero tuvo que hacerlo, su faena lo exigía.
Se quedó consternado. Soltó el diávolo y súbitamente vió a su alrededor. Los edificios, la iglesia, la escuela. Con cara poco graciosa nos dijo - ¿Por qué estoy rodeado de cárceles?- Luego, de un silencio incómodo, como chiste exclama - ¿Son ustedes pájaros acaso, para vivir así?- Unos rieron, yo no.
Años han pasado y no puedo olvidar lo que dijo el payaso, con esa particularidad, casi aterradora, que tuvo para dibujar la realidad caraqueña.
Hoy, ese recuerdo tiene como soundtrack obligado la Jaula de Oro de Lila, música ideal para extrañar la libertad, divina libertad…
2 years ago
Notes
¡Oh libertad!